El Miedo a la Incertidumbre Bloquea las Oportunidades

Publicado el: 31/07/2020, por :

 Incertidumbre“Falta de seguridad, de confianza o de certeza sobre algo, especialmente cuando crea inquietud»

Creo que Incertidumbre es la palabra que mejor define mi estado la mayor parte del tiempo en los últimos meses… mi seguridad se ha tambaleado, incluso la confianza en poder seguir haciendo lo mismo que hacía hasta entonces… no encontraba certezas casi de nada y eso me ha provocado desasosiego e inquietud. ¿A que sabéis de qué estoy hablando?

La incertidumbre es una posición incómoda, muy incómoda… la tememos.. y ese miedo a la incertidumbre bloquea las posibilidades y las oportunidades… en mi caso personal, bloqueo a “seguir brillando” y vuelta al principio… como los hámster en la rueda… de nuevo “Miedo a Brillar”.

Antes de comenzar con mi blog hablé mucho con personas que llevaban bastante tiempo con sus propios blogs… algunas personas me recomendaron ponerme una rutina semanal o mensual para escribir, otras lo contrario….. ir haciéndolo según me surgieran temas o inspiración. Yo, decidí no exigirme nada.. pero mi vocecita interior me decía “al menos un post al mes”… empecé bien, publicando mi primer post a principios de enero y el segundo a principios de febrero… y cuando estaba a punto de finalizar el tercero apareció el COVID-19 y con él la incertidumbre…. Todo apagado….

Por todo ello, ahora que me propongo sin exigencias retomarlo… y con muchos futuros post ya en mente… voy a volver al principio y a partir de ahí a rodar….

Han pasado 2 años y 2 meses desde que @ElenaArnaiz me abrió las puertas de su #HoyBrilla. En este tiempo, he incorporado a mi vida personal y profesional muchas PersonasBonitas, como ella diría. Por ello, con cierta nostalgia y pensando que puede ser de utilidad he decidido empezar mi camino dándole de nuevo vida al post “Miedo a Brillar” que en su día me dio tantas satisfacciones… tuneado eso sí, por cosas del SEO y no generar contenido duplicado. Incluiré en otro color nuevas reflexiones post-COVID19.

Miedo a Brillar… En La Incertidumbre

Puedes leer el post original con la preciosa introducción de Elena Arnaiz en: https://elenaarnaiz.es/hoybrilla/miedo-brillar-hoybrilla-pvpaz/ (28/05/2018)

Miedo a brillar”…

Os preguntaréis el porqué de este título tan poco sugerente, incluso contradictorio. Siempre me ha costado mucho expresar mis emociones, los que me conocen bien lo saben. Aparentemente soy poco de emociones y afectos, toda racionalidad. La posibilidad de escribir y narrar lo hace más sencillo… también te expone más. Es parte del proceso de crecimiento personal y profesional.

Antes de Conocerme

De niña, era muy tímida, extremadamente tímida… además, no estaba contenta con mi imagen corporal y a esto se unía que era lista, inteligente… ¡¡¡SÍ!!!..

Lo puedo decir ahora e incluso gritarlo porque ya lo he aceptado. En aquel momento no lo sabía o no quería saberlo. Menos todavía mostrarlo. Las niñas no muestran su inteligencia, la esconden. La presión social es muy fuerte.

Mi autoestima y mi autoconcepto se basaban en pensamientos, emociones, sentimientos y experiencias relacionadas con mi imagen física (asociaba mi valía personal a mi aspecto físico), nunca a mis capacidades, habilidades o aptitudes. Ser lista o inteligente no contaba ni era importante para formar parte del “grupo”. Mi tendencia natural era a pasar desapercibida o camuflarme para que no reparasen en mí por lo tanto no podía mostrar demasiado mis habilidades o talentos ya que eso haría que me prestaran atención y entonces se fijaran en mi físico. No quería sobresalir de ninguna manera. El miedo a no gustar a los demás o a que te hieran… ¿quién no lo ha sentido nunca?

En la adolescencia, fue todavía peor, modificaba mis comportamientos o hacía cosas que ni me gustaban para encajar y ajustarme a las expectativas de los demás en relación a la feminidad y la belleza. Me frenaba a mi misma en cualquier aspecto cognitivo para ganar aceptación. La sociedad me planteaba un dilema entre mis capacidades y mi aceptación social.

Conocerme y nunca dejar de hacerlo

Pero… no os creáis que no hay final feliz. Hasta llegar al día de hoy… he tenido que aprender, primero de todo, a conocerme y re-conocerme. Saber que partía de una genética determinada, con un potencial determinado, con unas habilidades y competencias determinadas y mezclado todo con unos esquemas mentales, conductas, valores, etc.. que he ido adquiriendo por el camino.

Tuve que reconstruir mi autoestima, con mucho trabajo e introspección, en base a otros parámetros más adecuados y positivos conmigo misma… aprender a desligarme de la presión social y de los estereotipos así como de las expectativas de las demás personas. Dejar de estar atrapada entre el triángulo “mi inteligencia, mi imagen física y mi género”.

¿Qué necesitaba conocer y trabajar? Mis fortalezas, mis debilidades, mis desempeños, mis emociones y sensaciones y hacerme preguntas… preguntas importantes ¿qué necesito para ser feliz? ¿en qué momento disfruto y haciendo qué? ¿quién me acompaña en el camino? ¿cuáles son mis singularidades reales? ¿por qué le gusto realmente a los demás? ¿por qué me gusto realmente a mi? ¿cuál es mi talento?

Bajé el nivel de auto-exigencia conmigo misma y poco a poco empezó a subir la autoestima. Empecé a quererme más.

Aceptarme y creer en mi misma

Para poder empezar a aceptarme únicamente tuve que poner el foco en lo importante, yo misma. Empecé a conocer, aceptar y abrazar mi vulnerabilidad emocional. A usar conmigo misma, como diría @AlmudenaLobato “la mirada apreciativa” apreciándome según mi potencial de crecimiento.

A rodearme de buenas personas y buenos profesionales y acercarme a ellos/as con humildad. A crear una bonita familia directa y elegida que te acepta y cree en ti.

Y empiezo a disfrutar, a descubrir aquellas aristas que me hacen diferente a los demás, a reconocer que aporto valor a mi entorno… saber qué me hace diferente, singular, cuál es mi potencial. Me obligo a asumir que soy inteligente y aparece la acción… el impulso al logro. Empiezo a confiar plenamente en mis capacidades, en mi potencial. Da igual el envoltorio… que sea rubia, delgada, alta o baja, con más o menos maquillaje…

Empiezan los desafíos y los retos y de la mano el crecimiento personal y profesional. Me doy permiso para brillar. ¿Los trucos? No hay. Desempeño, Esfuerzo y Acción. Fuera miedos y pensamientos limitantes. Fuera los “creo”, “no puedo”, “no voy a ser capaz”…. Fuera “Noes” a proyectos ilusionantes. Trabajo mi comunicación y asertividad. Empiezo a mostrar mi opinión y a ponerme metas y a trabajar por conseguirlas. Exploro nuevas áreas, nuevos proyectos, compito y coopero. Abordo mis inseguridades y temores y finalmente…. Conecto con mi potencial y lo integro todo.

Una lección de vida y aprendizaje nos ha dado la COVID-19.

En este periodo de confinamiento han vuelto muchos fantasmas.., una gran vulnerabilidad… el miedo a “dejar de gustar” …en este caso, a no poder mostrar mis competencias de la manera habitual.. a perder aceptación social que luego no iba a poder recuperar, a no poder volver a hacer lo que hacía antes cómo lo hacía antes… a hacerme pequeñita. Por lo tanto durante un tiempo me escondo… me instalo en la rutina diaria, sencilla, de pequeños trámites, vídeoconferencias y malentendidos por WhatsApp… En el pelotón de cabeza… la incertidumbre.

Finalmente, aparece mi inconformismo y mi modo “beta permanente”. Aunque de puertas para afuera parezca que no he estado, he aprovechado estos meses en casa para seguir conociéndome a mi misma mejor y han aparecido nuevas actitudes como la fortaleza y resiliencia… nuevos compromisos con la ciudadanía (en algún post próximamente os hablaré de mi “voluntariado digital”)...nuevas competencias digitales, incluso técnicas (he aprendido muchísimo sobre salud física, deporte, salud mental o incluso cocina), nuevas reflexiones… he pensado mucho en “aprender para enseñar”… y en “seguir enseñando para aprender”…

En estos momentos…Brillar, Contarlo y Aprender

  • Aprendiendo a sentirme libre para ser yo misma y a mantenerme fiel a mi misma.

  • Aprendiendo a darme oportunidades, exponerme, mostrarme. A no querer pasar desapercibida.

  • Aprendiendo a poner a prueba mi potencial, mi talento y a mostrarlo y compartirlo. A hacerme visible. A no temer a los escaparates.

  • Aprendiendo a no desperdiciar mucha energía ni tiempo en cosas para las que tengo poca capacidad o no se me dan bien. Trabajar en mis fortalezas no en mis debilidades sino las necesito. Todo no lo podemos hacer bien.

  • Aprendiendo que la presión social siempre va a estar ahí y que está en mis manos manejarla como quiera. Ella no me va a manejar a mi.

  • Aprendiendo a pedir ayuda cuando la necesito. A valorar a mi familia, mis amistades y personas que me acompañan en el día a día.

  • Aprendiendo que la imagen es importante pero que lo que me diferencia de verdad es saber hacer brillar mi mensaje (como dice Jordi Collell).

  • Aprendiendo a trabajar al máximo de mis posibilidades, pero no para gustar a los demás, para gustarme a mí y estar satisfecha.

  • Aprendiendo a perseguir con energía mis sueños y ver que… se van cumpliendo.

  • Aprendiendo a arriesgarme,a plantearme retos, a responder de otra manera o a “pensar en grande”. Incorporando todos los #ProyectosParalelos que puedo.

  • Aprendiendo a desligarme del perfeccionismo que me bloquea e impide avanzar.

  • Aprendiendo a hacerme “visible”… a no tener #MiedoaBrillar.

Queriendo creer que hay luz al final del tunel… algunos aprendizajes más incorporados:

  • Aprendiendo a ser más flexible en todos los aspectos de mi vida personal y profesional, incorporando la reciprocidad, el sentimiento de pertenencia y la responsabilidad compartida dentro de mis valores.

  • Aprendiendo a valorar la salud física, mental y ambiental.

  • Aprendiendo a cobrar y pagar la deuda de afectos pendientes del confinamiento.


Este post sigue estando dedicado a mi hija Candela Gutiérrez y a sus amigas Elena Sanzo e Isabel Rodríguez de Austria así como a todas las mujeres con Altas Capacidades para que siempre brillen por su talento y nunca tengan miedo a hacerlo.

17 comentarios sobre «El Miedo a la Incertidumbre Bloquea las Oportunidades»

  1. «Hacerte pequeñita»…de nuevo escucharte a tí misma y que te sirva de nuevo aprendizaje y te impulse a seguir brillando. No podía ser de otra manera…❤

    1. Muchas gracias… durante este periodo de mi vida ayuda mucho a seguir creciendo rodearme de buenas personas como vosotros/as. Un besito.

  2. El miedo es una emoción natural y necesaria. Nos hace crecer y avanzar, pero también nos hace frenar en seco, nos paraliza. Todos valoramos el reconocimiento de los demás, aunque antes tengamos que trabajar nuestro propio reconocimiento. Es un todo indisoluble, que nos reconozcan y reconocer(nos) nuestros valores. Sin embargo, no podemos gustar a todos (no seamos tan exigentes y duros con nosotros), debería bastar con que nos gustemos a nosotros mismos.
    Aprender a gestionar el miedo que la incertidumbre despierta es el gran reto diario.
    Gracias por tu valentía dando este paso al frente al compartir tus pensamientos.

    1. Efectivamente Aurora, recuerdo precisamente haberte leído hablando de la «mirada apreciativa» y como pensé que efectivamente tenemos que hablarnos queriéndonos a nosotros mismos y así hacerlo con nuestros pequeños/as también. Un saludo.

  3. Camino a la libertad, el miedo nos limita y es ausencia de ésta. Enfrentarse a ellos y superarlos es crecer y evolucionar. Grande Patricia.
    Gracias por la dedicatoria , son tres pequeñas guerreras que sin duda brillarán.
    La luz brilla y es lo que somos , sólo hay que ser consciente de nuestras sombras , aceptarlas y amarlas también.

    1. Gracias Sandra por comentar.. nuestros miedos son grandes bloqueadores y espero y sé que estamos criando guerreras como dices.. sólo espero que la sociedad mantenga su brillo lo más intacto posible. Un saludito.

  4. Gracias Patri..por dejarte leer..una vez más..siempre aportando valor …con tu transparencia..y dando visibilidad a la parte más humana de bloguera.. con
    aprendizajes..con sus reflexiones..avances..giros.

    1. Muchísimas gracias Belén por tus palabras… lo de «bloguera» creo que me viene muy grande pero aprendiz desde luego que sí. Un saludo.

  5. Aprendiendo a ser grande, Patricia.
    Qué envidia de la mala contemplar tu aprendizaje enseñándonos tanto…

    1. Muchísimas gracias Rubén.. mucho tiempo sin entrar por aquí y que alegría leerte y como siempre tus palabras. Un saludo y gracias por comentar.

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